A fines de 1963, Liviano Tomasi inició su aventura en el mundo de los cochecitos al combinar su rol como padre y su pasión por los go-karts, motivado por la idea de lograr un producto que ayudara a los padres en el cuidado de sus hijos. La experiencia y el entusiasmo impulsaron a la empresa a buscar constantemente una unión indisoluble entre historia y progreso. Su principal objetivo es proporcionar productos y soluciones que aseguran el bienestar de los niños.