En 1862 Louis Ernest Ladurée abrió la primera pastelería en Francia. Al poco tiempo, la marca consolidó un estilo decorativo fuertemente reconocible y, casi sin proponérselo, amplió sus horizontes, forjando  un Ladurée lifestyle. Creadores de productos que enamoran los sentidos, lograron que el universo que los distinguía en sus orígenes formara parte de todos los hogares. Diferentes artistas y diseñadores participaron de ediciones especiales para transformar a un objeto cotidiano en una pieza de colección.