Cada brazalete Lokai contiene agua del Monte Everest, el punto más alto de la tierra, y barro del Mar Muerto, el punto más bajo de la tierra. “Esta idea de equilibrio vino a mí cuando mi abuelo fue diagnosticado con Alzheimer. Estaba desconsolado pero al mismo tiempo agradecido por los recuerdos que compartimos”, dice Steven Izen el fundador de la empresa. Además,  el 10% de las ganancias netas se donan a socios benéficos. Cada brazalete es parte de una cadena de favores que mejoran el mundo.